El sentido trágico de la existencia nuevamente ha emergido como el significado más originario de la vida contemporánea. Hacia el final del milenio la concepción metafísica, salvífica y retributiva del mundo parece empañada por una forma, aparentemente, más arcaica.
Pero, ¿qué significa este sentido? ¿En qué medida una tragedia como el Edipo Rey nos ayuda a comprender su pertinencia para la comprensión de la cotidianidad? ¿Cómo puede ayudarnos la tragedia griega a comprender mejor el actual destino humano, su relación con dios, la naturaleza y los otros?
Para contestar estos interrogantes hay que volver a intentar un diálogo con los artistas, poetas y filósofos protagonistas de la historia de occidente. Heidegger quizá sea el más importante de todos ellos. Sin duda es éste un pensador esencial para comprender el sentido último de esta época:
¿En qué medida su pensar prepara para otro comienzo?
¿Por qué "lo trágico" es, a su manera, también salvífico?
Lejos está este libro de hablar de cosas del pasado, por el contrario trata de ver, gracias a la obra de arte en general y a la tragedia griega en especial, lo que aún es por-venir. Un todavía-no que libera posibilidades y con ello ata a la vida y al sentido.