ZENÓN
Lic. Luis María Etcheverry
Desde que un oro nos reclama
la errancia muda nombre
y comarca.
Para la hora tardía
un ignorado bosque
de mudas voces
o el vino joven y generoso
que se escancia en la posada.
Irrepetible sabor
de antiguas palabras
irrepetibles
como cada encendido rostro
al crepitar de la madera.
Y del ropaje al alba
sólo la térrea túnica
que ciñe viento
al cuerpo amado
de viaje estremecido.